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Los grupos interactivos


Hoy os escribiré sobre los grupos interactivos. La metodología de los grupos interactivos surge en contraposición a la de la enseñanza tradicional, en la que los nuestro alumnado trabaja de manera individual y separados, tanto física como mentalmente.

¿Qué son los grupos interactivos? ¿Cómo se debe organizar la clase? ¿Qué beneficios tiene?

Os quiero explicar una de las experiencias que más me han marcado como docente, de las pocas que me sacaron de la rutina del libro de texto.

Os voy a contar una historia, la de un joven maestro que es destinado a un colegio de entorno difícil, un maestro que va a enseñar y no sabe que es él el que va a acabar aprendiendo.

 

Agosto de 2011, tras aprobar las oposiciones me asignan un destino que está en Sevilla a 100 kilómetros de mi ciudad, Huelva. Ilusionado comienzo a investigar por internet: miro su página web, consulto en el google maps y no conozco la zona en la que está el colegio.

La barriada de la plata no me sonaba y tenía su lógica, nunca había estado por sus calles, no es un barrio por el que sueles ir a pasear cuando vas de visita por Sevilla, más bien evitas pasar por allí.

A finales de agosto me dirijo hasta el colegio, casas marginales, pobreza y calles viejas.

Mi curso escolar que comenzaba al día siguiente iba a ser entretenido. Pensé.

1 de septiembre de 2011, 10 de la mañana reunidos en la biblioteca del centro no encontramos los recién llegados. Las caras oscilan entre el nerviosismo y la ilusión.

Comienzo a oír hablar de términos como comunidades de aprendizaje, tertulias dialógicas o grupos interactivos.

Todo era un poco confuso y nuevo, los compañeros veteranos nos tranquilizaban diciendo que no nos preocupásemos, que una vez que comenzáramos entraríamos en la dinámica.

El problema era que los niños aún estaban en casa y nosotros teníamos que comenzar a diseñar nuestras sesiones de los grupos interactivos

¿Por dónde comenzar?

Grupos heterogéneos


La clase debía estar en grupos, para permitir el aprendizaje cooperativo. El número de alumnos por grupo debía ser de entre cuatro y cinco niños y niñas.

Claves a tener en cuenta:

  • Grupos mixtos: el número de niños y niñas debía ser lo más parejo posible, evitando los grupos conformados por niños o niñas en su totalidad.
  • Alumnado que reciba ayuda o que ofrezca ayuda: la esencia del aprendizaje cooperativo es que los niños construyan su aprendizaje conjuntamente, como nos cuenta este maravilloso artículo de Justifica tu respuesta. Por lo que vamos a intentar equilibrar también los grupos en este aspecto, si el grupo consta de cuatro componentes, intentaremos que dos de ellos puedan ofrecer ayuda a los otros dos.
  • El alumnado debe tener afinidades: en este caso les hice una simple pregunta, escribe 2 compañeros con los que te gustaría trabajar y dos compañeras. Sugiriéndoles que pongan compañeros de los dos sexos tenemos más posibilidades de coincidencia

Tras conocer a mi alumnado me dispuse a organizarlos en grupos, es una tarea laboriosa que requiere de paciencia.

Ahora sólo quedaba saber ¿qué eran los grupos interactivos?

Comencé a indagar acerca en el tema, durante las sesiones de grupos interactivos debía tener tantas actividades preparadas como grupos había.

Como había dividido la clase en cuatro grupos debía preparar cuatro actividades.

Las áreas en íbamos a aplicar los grupos interactivos eran las instrumentales de lengua castellana y literatura y matemáticas.

¿Qué actividades escoger?

En el área de lengua decidimos abarcar las cuatros destrezas: compresión lectora, comprensión oral, expresión oral y expresión escrita.

Por ejemplo, para compresión lectora elegí la lectura de un texto que ha sido fragmentado y desordenado, así que debían ordenarlo una vez lo hubieran entendido.

En expresión oral creamos un cuento entre todos los miembros del grupo, a partir de un principio ofrecido por el maestro: «érase una vez un pueblo en el que sólo existía el color gris»

En comprensión oral escuchamos un cuento leído por el voluntario y responder a preguntas.

En expresión oral practicamos escritura creativa a partir de una serie de palabras dadas: «cocinero» «olla» «magia» «encuentro»

Ya tenía las cuatro actividades, la pregunta era:

¿las tenemos que hacer simultáneamente o por separado?

Simultáneamente, cada grupo desarrollaba una actividad.

Entonces…

¿Cómo iba a estar pendiente de cuatro actividades a la vez?

Aquí llega la mejor parte, yo era un mero observador que desde fuera velaba porque el desarrollo de la actividad fuera el correcto.

¿Quién iba a estar con cada uno de los cuatro grupos?

Los voluntarios que podían ser alumnos de la Universidad de Sevilla, miembros de la comunidada educativa (familiares del alumnado) o maestros del cole.

Entonces, me dije, el adulto debe explicarles la actividad y resolverle las posibles dudas.

No.

Nada más lejos de la realidad el adulto encargado del grupo debe presentar la actividad y observar que todo marche bien, en el caso de que se desvíen del camino encauzarlos.

Por ejemplo, si los niños tienen que inventar un ciento entre todos y la mitad se atascan, será necesario que la persona a cargo reconduzca la situación hasta que retomen el hilo, será así pues un guía en la actividad.

¿Cuánto tiempo ha de durar cada actividad?

El tiempo aproximado entre 15- 20 minutos. Para que cuando se hayan hecho las cuatro actividades haya pasado una hora y media.

Puede parecer poco tiempo, pero estaremos dando dinamismo a la clase, que es uno de los objetivos de los grupos interactivos.

La primera sesión de grupos interactivos


mediados de octubre de 2011. Allí estaba yo, ante mi primera sesión de grupos interactivos, nervios a flor de piel.

Mi experiencia con el grupo, desde que comenzó el curso no había sido todo lo satisfactoria que cabía esperar. Problemas para trabajar en silencio y sentados correctamente.

Eso fue hasta que los los observé en los grupos interactivos.

Cuatro grupos de niños y niñas. En cada grupo un voluntario con un papel en la mano que yo les había pasado previamente. Cada papel contenía una actividad diferente.

Una vez comprobé que niños y adultos estaban preparados di la señal de inicio. Accioné un cronómetro que se mostraba en la pizarra digital con una cuenta atrás, quince minutos para realizar la actividad.

Cada grupo escuchó por unos minutos las instrucciones del adulto y se pusieron manos a la obra. Una sensación de completa armonía percibí al observar cómo cada grupo interactuaba.

Con brío y energía iban resolviendo las actividades que tenían ante sí, ellos no eran nuevos en esto, al contrario que yo, llevaban varios cursos practicando y eso se notaba, se desenvolvían con total naturalidad.

Todos y cada uno de los miembros del grupo opinaba y los demás escuchaban con respeto.

Era algo mágico. Alumnos a los que costaba impartir una clase tradicional o magistral, en la que el maestro se encarga de explicar y los alumnos de escuchar, estaban, ahora, totalmente inmersos en el trabajo de clase. Ayudándose mutuamente.

Alumnos a los que a priori hubiera imaginado descontrolados por la libertad que se les otorgaba, actuaban con total respeto hacia los demás, aprendiendo y enseñando.

Un auténtico espectáculo. Acababa de recibir una auténtica lección de cómo cambiando la metodología se podían cambiar los resultados.

Siempre me había empeñado en cambiar a los niños y la solución estaba en cambiar la actividad.

Como dice César Bona en su libro La Nueva Educación (OBRAS DIVERSAS) nos empeñamos a cambiar al niño «problemático» y los que tenemos que cambiar somos nosotros.

Cada quince minutos sonaba la campana y los niños se levantaban y cambiaban de sitio, donde les esperaba el adulto para explicar de nuevo a actividad. Así hasta cuatro veces y terminó la sesión.

Las caras de los niños eran muy diferentes a las que les había visto hasta ese momento en durante el curso. Estaban contentos, sonrientes y comentaban la jugada unos con otros.

Dos veces por semana estuvimos implementando las sesiones de grupos interactivos hasta el final de curso.

Todo una gozada que quería compartir contigo, que quería recordarme a mí mismo para volver a hacer resurgir esos sentimientos que me hicieron ilusionarme cada vez que nos tocaban las sesiones de los grupos interactivos.

Resumiendo


  • Los grupos interactivos son una forma de atención a la diversidad.
  • Los grupos deben ser heterogéneos, de entre cuatro y cinco miembros.
  • El mismo número de actividades que de grupos.
  • Cada actividad tendrá una duración de entre quince y veinte minutos.
  • Se mejoran las interacciones sociales.

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¿Has tenido alguna experiencia con grupos interactivos? ¿Te planteas hacerlo en tu aula?


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